Mujer violada por siete curas
El pasado 5 de setiembre, la cadena de televisión norteamericana, CBS, informó del abominable suceso de la violación de una mujer por siete curas.
Dicha mujer violada por siete curas es compensada con medio millón de dólares. Según su abogado, tenía 16 años cuando fue víctima de los primeros abusos.
La archidiócesis católica de Los Ángeles pagará una compensación de medio millón de dólares a la mujer que denunció haber sido objeto de abusos sexuales cometidos por siete curas.
En una conferencia de prensa en Los Ángeles (California), la mujer, identificada como Rita Milla, de 46 años, dijo que la compensación fue resultado de negociaciones que mantuvo con la archidiócesis durante más de dos décadas: "Estoy extremadamente feliz y aliviada de que mi caso esté finalmente concluido. Nunca podré huir de los recuerdos y siempre estaré luchando contra el trauma a que fui sometida".
Según relató Gloria Allred, abogado de Milla, la mujer tenía 16 años cuando el cura Santiago Tamayo le hizo insinuaciones sexuales y mantuvo relaciones con ella.
Después le presentó a otros seis sacerdotes, quienes abusaron sexualmente de ella y uno la dejó embarazada, dijo la abogada. Tras confirmarse el embarazo, Tamayo ofreció a Milla dinero para enviarla a Filipinas para abortar. Poco antes de morir en 1999 Tamayo le ofreció sus disculpas y aportó pruebas que vincularon a los otros curas en los abusos, agregó la letrada.
Un tribunal del estado de California determinó en el 2003 que el padre Valentine Tugade era el padre de la hija de la mujer. La archidiócesis se abstuvo de formular comentarios sobre el caso y sobre el paradero de los otros sacerdotes.
Sin embargo, este no es un hecho aislado. Durante años se han producido números episodios de abusos sexuales a niños, y la Iglesia Católica de EEUU, siempre ha intenta silenciarlos. Aunque no ha podido evitar tener que pagar cuantiosas indemnizaciones, a quienes fueron victimas de dichos abusos sexuales, en su mayoría niños de corta edad en el momento en que se abusó sexualmente de ellos.
La iglesia católica debe de asumir la responsabilidad, no basta con indemnizar a aquellas victimas que consiguen incomodarlos. Han dejarse de actos hipócritas, basta de pretender silenciar este tipo de hechos indignos. Deben poner en manos de la justicia a aquellos curas que cometan abusos sexuales, o violaciones, ya que los curas delincuentes han de asumir sus macabros actos. Ser cura no le debe de dar impunidad, sino al contrario, el hecho de ser cura, aun agrava el nauseabundo acto.
